Mientras Santos explora caminos para recomponer las relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela, Chávez se asocia con las Farc y sus demás compinches, para asesinarlo y generar un caos impredecible en Colombia.
Así se infiere de la incautación de material de guerra y documentos, en operaciones de las Fuerzas Militares y el CTI de la Fiscalía contra terroristas de las Farc en Bogotá, tres días antes de la posesión de Santos como presidente de los colombianos.
Terroristas de Eta en asocio con las Farc y un venezolano, ingeniero de sistemas tenían listas cinco armas de tiro curvo, para lanzar granadas contra objetivos precisos en la Plaza de Bolívar el Capitolio Nacional y el Palacio de Nariño.
El objetivo principal: Asesinar al saliente presidente Uribe y al entrante Santos, al Congreso de la República, a las Altas Cortes, al alto mando militar y las personalidades invitadas. El propósito: generar un caos de institucionalidad en Colombia. Y el fin estratégico, que las Farc canalizaran el desorden y la dificultad de la Fuerza Pública para controlar la situación, con el inmediato reconocimiento de estatus de beligerancia por parte de los gobiernos proterroristas de Brasil, Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Cuba, El Salvador, Uruguay, Paraguay y Argentina, así como el respaldo a las Farc con hombres, armas, recursos de estos gobernantes y de los partidos comunistas del hemisferio, el Foro de Sao Paulo y el Movimiento Continental Bolivariano.
Quizás el mas grave de todos los planes terroristas urdidos por Chávez y las Farc contra Colombia, es también la mas preocupante injerencia comunista en el continente desde cuando Fidel Castro colocó a su peón Hugo Chávez en Venezuela.
No obstante los medios de comunicación, los analistas políticos, los internacionalistas, los columnistas de opinión y los periodistas que cubren el tema, han guardado discreta indiferencia, conducta que solo es justificable en una estulticia funcional colectiva.
Es oportuno preguntar si la ministra Holguín tendrá somera idea de la dimensión de este complot, o si el presidente Santos cree de verdad que Chávez procede con sinceridad después que financió a las Farc para que lo asesinaran. O si los autodenominados colombianos por la paz, dados a cuestionar y hasta demandar al Estado colombiano por todo lo que afecte los derechos humanos de los comunistas, tienen algún asomo de patriotismo para condenar la intención criminal de su mentor y socio Hugo Chávez, o si los colombianos en general seguiremos inmersos en la indiferencia y el apciguamiento.
El Foro de Sao Paulo, Lula, Chávez, Correa, las Farc, etc; quieren a Colombia en la lista de los lacayos de la dictadura cubana. Para el efecto juegan todas las cartas, verbigracia la hipocresía de Chávez y Lula hacia Santos, mientras soterrados planean asesinarlo, derrocar al gobierno legítimo y poner a un amigo de las Farc en el Palacio de Nariño.
No hay tiempo que perder. El problema no es solo con Venezuela sino con Lula y sus cómplices. El asunto debe ser llevado al Consejo de Seguridad de la ONU, a la OEA, a la Corte Penal Internacional, a la Casa Blanca, la Unión Europea, a la Otán, etc.
La canciller no puede caer en el juego resbaladizo de las reuniones bilaterales y el fingido formalismo, impropio en truhanes como Chávez o Maduro. La ministra Holguín, debe dirigir una estrategia integral y concreta, desarrollada por cónsules, embajadores, agregados, adjuntos, plenipotenciarios y demás burócratas con rimbombantes e improductivos cargos diplomáticos en el exterior. Sin los horarios de "doctores importantes" deben ponerse la camiseta de Colombia, sudarla y desenmascarar en escenarios académicos, políticos, jurídicos, diplomáticos y periodísticos el complot contra Colombia.
El Ministerio de Defensa debe encabezar una estrategia integral de operaciones militares con guerra sicológica, tendiente a localizar y neutralizar a los cabecillas del Secretariado de las Farc, incrementar la deserción de los bandidos, aclimatar la unidad del pueblo con las Fuerzas Militares y gestar con los demás ministerios, planes concretos de desarrollo socioeconómico, generación de empleo, y activación de la economía en las áreas geográficas de tradicional presencia narcosubversiva.
Chávez no es confiable. Mientras el nuevo gobierno le tiende un puente de conciliación, el urde un complot con las Farc y sus cómplices nacionales e internacionales, para asesinar al presidente de Colombia y de paso legitimar a los terroristas.
Desde el nacimiento como república soberana Colombia ha afrontado la guerra fratricida. A partir de la década de los años 50, la violencia liberal-conservadora recibió un tercer ingrediente con la entrada en escena del partido comunista y su brazo armado las Farc. Años mas tarde este grupo se convirtió en narcotraficante y terrorista, a la vez que facilitó el camino para la inmersión de las autodefensas ilegales en el mismo esquema de terror.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
domingo, 29 de agosto de 2010
Presidente Santos cumpla el mandato de los electores
La masiva votación que condujo a Juan Manuel Santos a la presidencia fue contra Chávez y contra las Farc. No por el mejor candidato, pues por desgracia no lo había entre el amplio ramillete de aspirantes al solio de Bolívar. Por ende, el actual mandatario de los colombianos, no puede olvidar ese compromiso histórico y esa decisión soberana y popular.
Los gastos de la improbable recomposición de las relaciones diplomáticas con Venezuela, son muy onerosos para el fisco nacional y para la labor de la Canciller Holguín, quien igual a sus antecesores no avizora proyección estratégica, sino inclinación a seguir el juego chavista, orientado desde La Habana y Brasilia.
Se suma la bobería colectiva. Ni la academia, ni los analistas internacionales, ni los politólogos, ni los columnistas de opinión, ni los funcionarios del gobierno, parecieran entender que la hipocresía de Chávez y su canciller Maduro, la mala fe de Lula Da Silva, la ambivalencia consuetudinaria de Correa, el sainete de Unasur y sus socios de Colombianos por la Paz, etc; son una celada a Colombia, con el fin de legitimar a las Farc, integradas al socialismo del siglo XXI.
Otra vez aparece en el escenario de guerra y paz en Colombia, la cartilla de diplomacia coercitiva estructurada en la antigua Unión Soviética por Krushev. Así como las Farc han pretendido negociar por medio del chantaje y la intimidación, no para desmovilizarse sino para avanzar hacia la toma del poder; sus cómplices nacionales e internacionales coadyuvan con la promesa que Chávez se volverá un caballero (algo dudoso al extremo), y que por lo tanto, “habrá relaciones fluidas”.
Difícil entender que a pesar de las contundentes pruebas con videos satelitales y coordenadas exactas de guaridas terroristas de las Farc en territorio venezolano, ni el gobierno chavista, ni Unasur hayan actuado en consecuencia. Por el contrario, publicitaron la farsa de la paz en Colombia. O lo que es peor, que este no sea el tema central para normalizar relaciones entre los dos países.
Pero es mas difícil de entender, que el presidente Santos cuyo paso por el Ministerio de Defensa le permitió conocer la dimensión del complot contra Colombia financiado por Chávez, Y, orientado por Lula y el dictador cubano, se preste para todo este sainete, tan costoso en todo sentido para los colombianos.
La pueril explicación de muchos se circunscribe a la necesidad del comercio bilateral, como si no fuera obligación estratégica y administrativa de los ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio, Agricultura y Desarrollo explorar otras opciones. O como si los cónsules y embajadores no tuvieran nada que hacer diferente a vivir del exilio dorado de la diplomacia y las intrigas politiqueras.
La luna de miel con Chávez es una quimera. Detrás de ese montaje está la intención comunista sobre Latinoamérica, para lo cual Colombia ha sido la piedra en el zapato. Los colombianos eligieron a Santos, no por ser el mejor ni el compatriota más capaz para gobernar al país, porque no había tal. Votaron contra Chávez, contra las Farc, y, contra las traiciones a la patria de la reconocida estafeta fariana.
El problema con Venezuela no se arregla con sonrisas o declaraciones hipócritas. Debe ser llevado a instancias internacionales, porque no es solo con Venezuela sino con los gobiernos proterroristas de Brasil, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Argentina, El Salvador y Cuba. Hay un complot contra Colombia y el presidente en ejercicio debe cumplir el mandato de los electores.
Los gastos de la improbable recomposición de las relaciones diplomáticas con Venezuela, son muy onerosos para el fisco nacional y para la labor de la Canciller Holguín, quien igual a sus antecesores no avizora proyección estratégica, sino inclinación a seguir el juego chavista, orientado desde La Habana y Brasilia.
Se suma la bobería colectiva. Ni la academia, ni los analistas internacionales, ni los politólogos, ni los columnistas de opinión, ni los funcionarios del gobierno, parecieran entender que la hipocresía de Chávez y su canciller Maduro, la mala fe de Lula Da Silva, la ambivalencia consuetudinaria de Correa, el sainete de Unasur y sus socios de Colombianos por la Paz, etc; son una celada a Colombia, con el fin de legitimar a las Farc, integradas al socialismo del siglo XXI.
Otra vez aparece en el escenario de guerra y paz en Colombia, la cartilla de diplomacia coercitiva estructurada en la antigua Unión Soviética por Krushev. Así como las Farc han pretendido negociar por medio del chantaje y la intimidación, no para desmovilizarse sino para avanzar hacia la toma del poder; sus cómplices nacionales e internacionales coadyuvan con la promesa que Chávez se volverá un caballero (algo dudoso al extremo), y que por lo tanto, “habrá relaciones fluidas”.
Difícil entender que a pesar de las contundentes pruebas con videos satelitales y coordenadas exactas de guaridas terroristas de las Farc en territorio venezolano, ni el gobierno chavista, ni Unasur hayan actuado en consecuencia. Por el contrario, publicitaron la farsa de la paz en Colombia. O lo que es peor, que este no sea el tema central para normalizar relaciones entre los dos países.
Pero es mas difícil de entender, que el presidente Santos cuyo paso por el Ministerio de Defensa le permitió conocer la dimensión del complot contra Colombia financiado por Chávez, Y, orientado por Lula y el dictador cubano, se preste para todo este sainete, tan costoso en todo sentido para los colombianos.
La pueril explicación de muchos se circunscribe a la necesidad del comercio bilateral, como si no fuera obligación estratégica y administrativa de los ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio, Agricultura y Desarrollo explorar otras opciones. O como si los cónsules y embajadores no tuvieran nada que hacer diferente a vivir del exilio dorado de la diplomacia y las intrigas politiqueras.
La luna de miel con Chávez es una quimera. Detrás de ese montaje está la intención comunista sobre Latinoamérica, para lo cual Colombia ha sido la piedra en el zapato. Los colombianos eligieron a Santos, no por ser el mejor ni el compatriota más capaz para gobernar al país, porque no había tal. Votaron contra Chávez, contra las Farc, y, contra las traiciones a la patria de la reconocida estafeta fariana.
El problema con Venezuela no se arregla con sonrisas o declaraciones hipócritas. Debe ser llevado a instancias internacionales, porque no es solo con Venezuela sino con los gobiernos proterroristas de Brasil, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Argentina, El Salvador y Cuba. Hay un complot contra Colombia y el presidente en ejercicio debe cumplir el mandato de los electores.
martes, 13 de abril de 2010
Extraña y sospechosa coincidencia de Colombianos por la Paz con las Farc
Extraña y sospechosa coincidencia, que al mismo tiempo que Piedad Córdoba vocifera en Europa el tema del acuerdo humanitario, las Farc entreguen pruebas de supervivencia de dos policías secuestrados.
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
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Extraña y sospechosa coincidencia de Colombianos por la Paz con las Farc
Extraña y sospechosa coincidencia, que al mismo tiempo que Piedad Córdoba vocifera en Europa el tema del acuerdo humanitario, las Farc entreguen pruebas de supervivencia de dos policías secuestrados.
No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
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No hay paso dado por las Farc en cumplimiento de su Plan Estratégico en torno a la manipulada liberación de los secuestrados, que no coincida con el comportamiento agresivo, irreverente y audaz de Colombianos por la Paz, pero en particular, de su representante Piedad Córdoba, y lo que es mas diciente, es algo que coincide a plenitud, con el llamado Plan Renacer de las Farc diseñado por Alfonso Cano tras la muerte de Tirofijo.
Mientras en Cali, las Farc entregan pruebas de supervivencia de dos miembros de la Policía Nacional, secuestrados por el grupo terrorista, la lenguaraz senadora -quien recibe un exagerado salario pagado con los dineros que aportamos en impuestos los colombianos- hace en Europa lo que mejor sabe: Hablar mal de Colombia y autoproyectarse como la “liberadora de los secuestrados”, al unísono con la que pareciera ser su tarea voluntaria como “estafeta de las Farc”.
El hecho corrobora una vez más, que Colombianos por la Paz no juega limpio con el país, sino que a algunos de sus integrantes, en especial a los comunistas que manipulan al resto de firmones, solo les interesa legitimar a las Farc y quitarles el rótulo de terroristas, para que tengan estatus de beligerancia. Situación que, por obvias razones tiene que ser conocida por Piedad Córdoba.
La farsa de demorar la liberación del cabo Moncayo, la crueldad consentida por los “mediadores” para que los terroristas no dejaran que Calvo y Moncayo trajeran las cartas de los demás secuestrados a sus familiares, se complementa con el publicitado viaje a Europa de la representante de “Colombianos por la Paz”.
Esto, debido a que las Farc perdieron la oportunidad que Monseñor Castrillón les abriera las puertas del Vaticano porque secuestraron y degollaron al Gobernador del Caquetá y después en las elecciones parlamentarias, cuando ninguno de los dirigentes políticos “liberados” de manera unilateral, obtuvo curul para ir al Congreso a promover el canje humanitario y el estatus de beligerancia para los terroristas.
Un seguimiento detallado de los hechos sucedidos indica que a la payasada del cabo Moncayo de anunciar viajes para agradecer a Lula, Chávez y Correa –como si estos personajes siniestros no fueran parte de sus verdugos- se sumó el quizás premeditado y preacordado viaje de Piedad Córdoba a Europa, con la audaz iniciativa de impulsar el acuerdo humanitario antes que finalice el gobierno Uribe,
El velado propósito de este acuerdo, es dejar amarrado al gobernante entrante en la farsa de unas negociaciones de paz, que solo conduzcan al fortalecimiento del grupo terrorista, mientras sus secuaces mandatarios de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Cuba y Nicaragua, les dan estatus de beligerancia, les abren embajadas y los apoyan con armas y pertrechos en la ofensiva final para instaurar una dictadura comunista en el país.
Por enésima vez llama la atención el adormecimiento en los laureles de la Cancillería. Cada vez que las Farc o sus voceros o cómplices hablan en el exterior, corroboran que los cónsules y embajadores están en pañales frente a la estrategia propagandista de los terroristas, que todas sus escasas acciones son reactivas, que la proactividad en este campo brilla por su ausencia, y que el Complot contra Colombia develado en los computadores de Reyes, sigue vivito y coleando.
Entretanto la famélica voracidad electorera de los candidatos los aleja de esta verdad. Al unísono, columnistas insensatos o antiuribistas patológicos, tienen el desatino de reconocer los “esfuerzos por la paz” que hace la distinguida senadora.
Pareciera que la estupidez funcional o el cinismo rayano predominaran, hasta el extremo que estos personajes no quieren darse cuenta del grave riesgo que se cierne sobre el futuro de Colombia.
Es más, todos los días las noticias relatan las barbaridades que comete Chávez en Venezuela contra la propiedad privada, contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión etc,; o, la tragedia que padece el pueblo cubano sometido a la férula sanguinaria de la dictadura castrista, o las arbitrariedades que han cometido Correa y Evo contra sus pueblos. No obstante, como borregos mecanizados por la palabrería marxista-leninista, se unen a la farsa o por solo hacer daño al gestor de la Estrategia de Seguridad Democrática, afirman que es honesto el trabajo de Colombianos por la Paz y su cuestionada jefe.
La indiferencia crónica ante la realidad es un gigantesco paso hacia el abismo. En ninguno de los países donde se han desarrollado procesos revolucionarios comunistas, ni las guerrillas ni sus cómplices han obrado de buena fe. Siempre se han escudado en las bondades de la democracia para apuñalarla si piedad. La trampa, el engaño, la mentira, la farsa, las estratagemas, los artilugios, son las consuetudinarias líneas de conducta de los comunistas. Y las Farc no son al excepción.
Por estas y muchas razones más, es perentorio preguntar si hay una extraña y sospechosa coincidencia entre los objetivos de Colombianos por la Paz y los de las Farc.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
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sábado, 27 de marzo de 2010
¿Qué hay detras de la liberación de Calvo y de Moncayo?
Escritor-estratega
Desde hace un año el país espera que las Farc cumplan la promesa de liberar al cabo Moncayo y al soldado Calvo, pero los cabecillas del grupo terrorista con la complaciente alcahuetería de Colombianos por la Paz, y la soterrada complicidad de los gobiernos comunsitas del Foro de Sao Paulo, han jugado con el dolor de las víctimas, trasladado la culpa del fracaso al gobierno colombiano, puesto a Piedad Córdoba y sus socios como los "bonachones y efectivos mediadores" y creado la idea que se requiere un acuerdo humanitario, no en las condiciones que exigen el EStado de Derecho y la lógica, sino dentro de los parámetros que convienen al Plan Estratégico de las Farc y a al proyección del Socialismo del siglo XXI en el continente.
Tras el fracaso de la amañada estrategia fariana de liberar a los dirigentes políticos que tenía secuestrados, para que estos se lanzaran al congreso y desde alli buscaran la ley de canje y la legitimación de las Farc, la premeditada liberación en pleno agite electoral de dos militares secuestrados, tiene muchas razones de ser.
Consciente del bajo nivel de popularidad el candidato liberal Rafael Pardo Rueda, le apuesta a apoyar el canje humanitario en las condiciones que quieren las Farc y sus cómplices. No le importa al señor Pardo Rueda cuanto pueda perder Colombia, sino cuanto puede ganar él, en su voraz apetito de sentarse en el solio de Bolívar, aún a sabiendas de su ineptitud funcional para ese cargo.
Para el efecto, en contubernio con Ernesto Samper y César Gaviria, dos de los principales responsables del caos al que llegó el país en agosto de 2002, Pardo Rueda dió el aval como senadora liberal en las relcientes elecciones a Piedad Córdoba, quizas la persona mas impopular y detestada por los colombianos.
Y de manera curiosa o quizás inexplicable, obtuvo una elevada votación, para seguir con la curul parlamentaria y la vocería de los mal llamados colombianos por la paz, psoiciones que le permitirán despotricar del mismo sistema que le permite vivir a cuerpo de reina y vociferar demagogia proletaria, eso si con dineros recibidos de los impuestos que pagamos lso colombianos, incluidos quienes no compartimos su grotesco comportamiento antipatriótico y prochavista.
Tampoco es gratuito que varios liberales amigos de Pardo, recién elegidos a la Cámara de Representantes por el Huila estén diciendo que es necesario e impostergable retornar a los diálogos de paz con las Farc, sin tener en cuenta que los terroristas expresen de frente que su objetivo es tomarse el poder e instaurar una dictadura similar a la cubana y su admiración, así como su alianza con el dictadorzuelo tropical de Venezuela.
De remate este discurso, coincide con las aguas tibias que ha destilado Pardo Rueda como candidato. Sin duda que lo del espejito y los falsos defensores de la Estrategia de Seguridad Democrática a quienes se refiere Uribe, son dardos contra Pardo Rueda. Y quien sabe si también sean para él, los mensajes del conocimiento de la injerencia de un gobierno extranjero en la cuestión electoral. Como dicen lso campesinos colombianos: "Por algo será...
Con la certeza de su reelección como senadora y en cumplimiento de compromisos de vieja data con el Secretariado de las Farc, Piedad Córdoba seguirá empañada no solo en el acuerdo humanitario para liberar a los demás secuestrados, sino en concretar el objetivo principal de la estratagema, que consiste en legitimar al grupo terrorista con estatus de beligerancia, para que acto seguido, Lula o su eventual sucesora, Correa, Chávez, Ortega, la dictadura cubana, la Kirchner, el indio coquero, el terrorista uruguayo Mujica y el reproductor obispo rojo paraguayo, les concedan embajadas y apoyo con armas, para que las Farc puedan lanzar a ofensiva final hacia la toma del poder, sin importar que por ejemplo fuera Pardo Rueda el presidente, es decir el mismo que les diera la mano con el reconocimiento de beligerancia.
La explicación es clara y concreta: Las Farc y los demás comunistas latinoamericanos, creen a rajatabla que el marxismo-leninismo tiene vigencia, que la miseria y tragedia cubana son culpa de los gringos, que Fidel y Lula no son bandidos sino héroes, etc.
Mientras tanto, con la farsa de su fingida lealtad Noemí Sanín juega a ganar avemarías con camándula ajena, gracias a la amnesia del pueblo colombiano, que olvidó, que Noemí fue envida a Madrid y a Londres como embajadora, como si no hubiera personas mas capaces que ella para ocupar esos cargos, que desde luego las hay en Colombia; por necesidad política del Presidente Uribe de no tener en Colombia a una enconada y envidiosa opositora, quien durante los primeros meses de gobierno de Uribe se dedicó a despotricar del mandatario, para construir la imagen demagoga y politiquera de la "mujer que cambiaría a Colombia" a partir de las elecciones de 2006.
Recuérdese que por esa misma razón fueron nombrados embajadaores de Colombia en Washintgntoel poco diplomático Horacio Serpa ante la OEA y el inepto expresidente Pastrana ante el gobierno de Estados Unidos.
Y a los colombianos tambíen se nos olvida que la hoy febricitante candidata conservadora, regresó hace menos de un año de Madrid a Bogotá, y lo primero que dijo era que venía a ver cual de los partidos le ofrecia la candidatura presidencial. Esto indica que igual a Pardo y Vargas Lleras, Noemí actúa como los girasoles para donde alumbre el sol, o como los camaleones, que cambian de color de acuerdo con las conveniencias del habitat. En síntesis, por su volatilidad Noemí sería otra presa fácial de la estrategia terrorista de las Farc y sus socios del Foro de Sao Paulo. Al fin y al cabo la definción que de ella hizo López Michelsen es precisa para el momento histórico: "Es como ver a Andrés Pastrana con falda"
Por su parte, el terrorista Petro, Mockus y Fajardo y con menor dificultad Vargas Lleras, no tienen opción de pasar a segunda vuelta. Tampoco tienen el talante para contarrrestar al arremetida integral de los complotados contra Colombia en el hemisferio. Inclusivbe por afinidad política y compromisos anteriroes, podría inferirse que Petro terminaría aliado a los enemigos de la democrcia y la libertad en Colombia.
Quien mejor encarna la idea de la seguridad democrática es Juan Manuel Santos, aunque tiene varios "peros". Primero la arrogancia y egocentrismo que corroboran la sarcástica frase de Lucho Garzón: " Si Uribe se cree el enviado de Dios, Santos se cree Dios". Segundo, la ambivalente actitud que ha asumido hacia las Fuerzas Militares, porque asi se percibe al interior de las instituciones armadas. Poseido de autosuficiencia y egocentrismo altos, Santos se autoatribuye haber golpeado el corazón de las farc y fantasea con ser el cerebro de la Operación Jaque, acción militar cuyo mérito corresponde en la totalidad al general Montoya y a un mayor de la Dirección de Inteligencia, pero como suele suceder a la hora de las medallas y estímulos, aparecen héroes de todos los rincones.
En tercer lugar, a pesar de la cuota de sangre que pusieron las Fuerzas Armadas para sostenerlo en el cargo durante el periodo ministerial de Santos, este ha sido sordo, mudo y ciego frente a las agresiones de la guerra jurídica y política de los comunistas contra las instituciones.
Y lo que es peor, con audacia ha eludido su responsabilidad política en los vergonzosos hechos de los falsos positivos, e inclusive ha sugerido que esto comenzó desde 1984, frase que pone en la picota pública a todos los oficiales y suboficailes que comandaron tropas desde esa época.
En cuarto lugar, ni Santos ni ninguno otro de los candidatos reune las cualidades de estadista, analista y ejecutivo que tiene Uribe Vélez. Pero como hay que decidirse por uno de ellos, Santos resulta la aceptable opción, con la salvedad que debe bajar el tono a su arrogante egocentrismo; aprender mas de Uribe en el manejo de la jauría comunista internacional; planear una estrategia concreta que integre seguridad nacional y desarrollo socio-económico, apoyar a las Fuerzas Militares y de Policía en todo, incluida la reatauración del fuero militar, para que se acabe la desafortunada demagogia con que Uribe manejó este tema; generar fuentes de empleo; incrementar la inversión en educación e investigación científica; resolver de plano el cuello de botella de la salud; hacer la necesarísima reforma agraria sin Agro Ingreso Seguro para que los terratenientes paguen impuestos y la tierra produzca beneficio social; y además, reformar la paquidérmica estructura burocrática de la diplomacia colombiana en el exterior.
En síntesis, lo que se juega en los días venideros con la liberación de Calvo y Moncayo, no es solo la continuidad de la estrategia de seguridad democrática, ni la consolidación del uribismo, ni la confirmación que el bipartidismo pasó de moda.
Es algo mas serio: Un paso trascendental para la continuidad de la libertad en Colombia, a partir de las opciones políticas que se asuman frente al manejo del espinoso tema de las Farc y la proyección del próximo presidente del país, llamado no solo a continuar la obra de su antecesor, sino a salvar a Colombia de las trama que se teje con los "buenos oficios" de Lula y Piedad Córdoba, pues la la jauría comunista dirigida desde La Habana, está avida de legitimar a las Farc y meter a Colombia en el redil del arcaico comunismo del siglo XXI. Todo eso y mucho mas, es lo que se teje detrás de la liberación de Moncayo y Calvo.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarín.com
Desde hace un año el país espera que las Farc cumplan la promesa de liberar al cabo Moncayo y al soldado Calvo, pero los cabecillas del grupo terrorista con la complaciente alcahuetería de Colombianos por la Paz, y la soterrada complicidad de los gobiernos comunsitas del Foro de Sao Paulo, han jugado con el dolor de las víctimas, trasladado la culpa del fracaso al gobierno colombiano, puesto a Piedad Córdoba y sus socios como los "bonachones y efectivos mediadores" y creado la idea que se requiere un acuerdo humanitario, no en las condiciones que exigen el EStado de Derecho y la lógica, sino dentro de los parámetros que convienen al Plan Estratégico de las Farc y a al proyección del Socialismo del siglo XXI en el continente.
Tras el fracaso de la amañada estrategia fariana de liberar a los dirigentes políticos que tenía secuestrados, para que estos se lanzaran al congreso y desde alli buscaran la ley de canje y la legitimación de las Farc, la premeditada liberación en pleno agite electoral de dos militares secuestrados, tiene muchas razones de ser.
Consciente del bajo nivel de popularidad el candidato liberal Rafael Pardo Rueda, le apuesta a apoyar el canje humanitario en las condiciones que quieren las Farc y sus cómplices. No le importa al señor Pardo Rueda cuanto pueda perder Colombia, sino cuanto puede ganar él, en su voraz apetito de sentarse en el solio de Bolívar, aún a sabiendas de su ineptitud funcional para ese cargo.
Para el efecto, en contubernio con Ernesto Samper y César Gaviria, dos de los principales responsables del caos al que llegó el país en agosto de 2002, Pardo Rueda dió el aval como senadora liberal en las relcientes elecciones a Piedad Córdoba, quizas la persona mas impopular y detestada por los colombianos.
Y de manera curiosa o quizás inexplicable, obtuvo una elevada votación, para seguir con la curul parlamentaria y la vocería de los mal llamados colombianos por la paz, psoiciones que le permitirán despotricar del mismo sistema que le permite vivir a cuerpo de reina y vociferar demagogia proletaria, eso si con dineros recibidos de los impuestos que pagamos lso colombianos, incluidos quienes no compartimos su grotesco comportamiento antipatriótico y prochavista.
Tampoco es gratuito que varios liberales amigos de Pardo, recién elegidos a la Cámara de Representantes por el Huila estén diciendo que es necesario e impostergable retornar a los diálogos de paz con las Farc, sin tener en cuenta que los terroristas expresen de frente que su objetivo es tomarse el poder e instaurar una dictadura similar a la cubana y su admiración, así como su alianza con el dictadorzuelo tropical de Venezuela.
De remate este discurso, coincide con las aguas tibias que ha destilado Pardo Rueda como candidato. Sin duda que lo del espejito y los falsos defensores de la Estrategia de Seguridad Democrática a quienes se refiere Uribe, son dardos contra Pardo Rueda. Y quien sabe si también sean para él, los mensajes del conocimiento de la injerencia de un gobierno extranjero en la cuestión electoral. Como dicen lso campesinos colombianos: "Por algo será...
Con la certeza de su reelección como senadora y en cumplimiento de compromisos de vieja data con el Secretariado de las Farc, Piedad Córdoba seguirá empañada no solo en el acuerdo humanitario para liberar a los demás secuestrados, sino en concretar el objetivo principal de la estratagema, que consiste en legitimar al grupo terrorista con estatus de beligerancia, para que acto seguido, Lula o su eventual sucesora, Correa, Chávez, Ortega, la dictadura cubana, la Kirchner, el indio coquero, el terrorista uruguayo Mujica y el reproductor obispo rojo paraguayo, les concedan embajadas y apoyo con armas, para que las Farc puedan lanzar a ofensiva final hacia la toma del poder, sin importar que por ejemplo fuera Pardo Rueda el presidente, es decir el mismo que les diera la mano con el reconocimiento de beligerancia.
La explicación es clara y concreta: Las Farc y los demás comunistas latinoamericanos, creen a rajatabla que el marxismo-leninismo tiene vigencia, que la miseria y tragedia cubana son culpa de los gringos, que Fidel y Lula no son bandidos sino héroes, etc.
Mientras tanto, con la farsa de su fingida lealtad Noemí Sanín juega a ganar avemarías con camándula ajena, gracias a la amnesia del pueblo colombiano, que olvidó, que Noemí fue envida a Madrid y a Londres como embajadora, como si no hubiera personas mas capaces que ella para ocupar esos cargos, que desde luego las hay en Colombia; por necesidad política del Presidente Uribe de no tener en Colombia a una enconada y envidiosa opositora, quien durante los primeros meses de gobierno de Uribe se dedicó a despotricar del mandatario, para construir la imagen demagoga y politiquera de la "mujer que cambiaría a Colombia" a partir de las elecciones de 2006.
Recuérdese que por esa misma razón fueron nombrados embajadaores de Colombia en Washintgntoel poco diplomático Horacio Serpa ante la OEA y el inepto expresidente Pastrana ante el gobierno de Estados Unidos.
Y a los colombianos tambíen se nos olvida que la hoy febricitante candidata conservadora, regresó hace menos de un año de Madrid a Bogotá, y lo primero que dijo era que venía a ver cual de los partidos le ofrecia la candidatura presidencial. Esto indica que igual a Pardo y Vargas Lleras, Noemí actúa como los girasoles para donde alumbre el sol, o como los camaleones, que cambian de color de acuerdo con las conveniencias del habitat. En síntesis, por su volatilidad Noemí sería otra presa fácial de la estrategia terrorista de las Farc y sus socios del Foro de Sao Paulo. Al fin y al cabo la definción que de ella hizo López Michelsen es precisa para el momento histórico: "Es como ver a Andrés Pastrana con falda"
Por su parte, el terrorista Petro, Mockus y Fajardo y con menor dificultad Vargas Lleras, no tienen opción de pasar a segunda vuelta. Tampoco tienen el talante para contarrrestar al arremetida integral de los complotados contra Colombia en el hemisferio. Inclusivbe por afinidad política y compromisos anteriroes, podría inferirse que Petro terminaría aliado a los enemigos de la democrcia y la libertad en Colombia.
Quien mejor encarna la idea de la seguridad democrática es Juan Manuel Santos, aunque tiene varios "peros". Primero la arrogancia y egocentrismo que corroboran la sarcástica frase de Lucho Garzón: " Si Uribe se cree el enviado de Dios, Santos se cree Dios". Segundo, la ambivalente actitud que ha asumido hacia las Fuerzas Militares, porque asi se percibe al interior de las instituciones armadas. Poseido de autosuficiencia y egocentrismo altos, Santos se autoatribuye haber golpeado el corazón de las farc y fantasea con ser el cerebro de la Operación Jaque, acción militar cuyo mérito corresponde en la totalidad al general Montoya y a un mayor de la Dirección de Inteligencia, pero como suele suceder a la hora de las medallas y estímulos, aparecen héroes de todos los rincones.
En tercer lugar, a pesar de la cuota de sangre que pusieron las Fuerzas Armadas para sostenerlo en el cargo durante el periodo ministerial de Santos, este ha sido sordo, mudo y ciego frente a las agresiones de la guerra jurídica y política de los comunistas contra las instituciones.
Y lo que es peor, con audacia ha eludido su responsabilidad política en los vergonzosos hechos de los falsos positivos, e inclusive ha sugerido que esto comenzó desde 1984, frase que pone en la picota pública a todos los oficiales y suboficailes que comandaron tropas desde esa época.
En cuarto lugar, ni Santos ni ninguno otro de los candidatos reune las cualidades de estadista, analista y ejecutivo que tiene Uribe Vélez. Pero como hay que decidirse por uno de ellos, Santos resulta la aceptable opción, con la salvedad que debe bajar el tono a su arrogante egocentrismo; aprender mas de Uribe en el manejo de la jauría comunista internacional; planear una estrategia concreta que integre seguridad nacional y desarrollo socio-económico, apoyar a las Fuerzas Militares y de Policía en todo, incluida la reatauración del fuero militar, para que se acabe la desafortunada demagogia con que Uribe manejó este tema; generar fuentes de empleo; incrementar la inversión en educación e investigación científica; resolver de plano el cuello de botella de la salud; hacer la necesarísima reforma agraria sin Agro Ingreso Seguro para que los terratenientes paguen impuestos y la tierra produzca beneficio social; y además, reformar la paquidérmica estructura burocrática de la diplomacia colombiana en el exterior.
En síntesis, lo que se juega en los días venideros con la liberación de Calvo y Moncayo, no es solo la continuidad de la estrategia de seguridad democrática, ni la consolidación del uribismo, ni la confirmación que el bipartidismo pasó de moda.
Es algo mas serio: Un paso trascendental para la continuidad de la libertad en Colombia, a partir de las opciones políticas que se asuman frente al manejo del espinoso tema de las Farc y la proyección del próximo presidente del país, llamado no solo a continuar la obra de su antecesor, sino a salvar a Colombia de las trama que se teje con los "buenos oficios" de Lula y Piedad Córdoba, pues la la jauría comunista dirigida desde La Habana, está avida de legitimar a las Farc y meter a Colombia en el redil del arcaico comunismo del siglo XXI. Todo eso y mucho mas, es lo que se teje detrás de la liberación de Moncayo y Calvo.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
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sábado, 27 de febrero de 2010
La actitud de Pardo Rueda, pareciera indicar que su campaña ya está en "contactos políticos" con las Farc
Escritor-estratega
No había transcurrido una hora después que la Corte Constitucional declaró inexequible la opción del referendo reeleccionista, cuando el candidato liberal Rafael Pardo Rueda expresó comentarios que ameritan análisis y exámenes mas allá de la retórica electorera, que se incrementa en periodos como el actual.
Pardo Rueda aseveró que “se salvó la democracia y que Colombia debe acabar la polarización y el capítulo de la guerra”. Sus frases no dejarían de ser demagógicas y oportunistas, sino coincidieran con otros hechos dignos de revisar.
No es gratuito que Piedad Córdoba, cuyo posicionamiento en el ausentismo en el congreso supera con creces a muchos de sus colegas, por estar convertida en la estafeta oficial de Alfonso Cano, haya contado con el aval de César Gaviria y Rafael Pardo, para volver a ¿representar? al Partido Liberal en el Congreso, con número preferencial en el tarjetón.
Tampoco es gratuito que la misma senadora, en su acostumbrado lenguaje incendiario y veintejuliero, haya endosado la siniestralidad fariana y la alcahuetería de "colombianos por la paz" para no liberar a los dos secuestrados, al gobierno nacional por haber advertido a la opinión pública y al país, que detrás de la farsa conjunta de Lula y los demás cómplices de las Farc, hay un perverso tinte electorero.
Ante las preguntas fronteras de Claudia Gurisatti, Pardo Rueda trastabilló en inclusive contestó de la misma manera que lo hace Samuel Moreno Rojas, cuando se le pregunta si las Farc son terroristas: Con medias tintas y aguas tibias.
No hay nada de raro que las Farc, por medio de Piedad Córdoba y de los "liberados" que ahora hacen campaña para el Senado, para buscar la ley de canje permanente y posterior legitimación de los bandidos, la misma que les ordenaron los terroristas durante el cautiverio y que además les impusieron como tarea a cambio de liberarlos; en su afán por recuperar el poder para volver a ubicar a sus cuadros en la burocracia colombiana, los jerarcas del Partido Liberal estén gestando una trama igual a la que llevó a Andrés Pastrana a la inmerecida presidencia (1998-2002).
Son muy altas las probabilidades que este engranaje haya arrancado. Pese a su ineptitud funcional en el Ministerio de Defensa, cuyo paso fue mediocre, Pardo Rueda está auto convencido y a eso le ayudan periodistas insensatos, que el fue quien logró la rendición del M-19 y la entrega de los terroristas que ahora son exministros, gobernadores y hasta candidatos presidenciales.
Para nadie es un secreto que Pardo Rueda es el comodín de César Gaviria, quien está empeñado en pavimentar el camino para la futura presidencia de su delfín Simón, y que de contera, como buenos politiqueros demagogos herederos de las tramas propias de López Michelesen, ambos son capaces de hacer pactos con quien sea o como se dice de manera coloquial: "de vender su alma al diablo"...
De ser así, una vez más las Farc demostrarían la agudeza perceptiva de Cano y la habilidad de sus cómplices para engañar a Colombia.
Las frases de Pardo Rueda no fueron dichas de manera espontánea. Parecían preparadas con mucha antelación.
Además porque en sana lógica, puede esperarse cualquier cosa, del binomio Gaviria-Pardo Rueda, principales responsables de la vergonzosa fuga de Pablo Escobar del hotel de cinco estrellas llamado dizque cárcel de la Catedral, y de la no menos vergonzosa alianza posterior de "los pepes" con el bloque de búsqueda para localizar y dar de baja al mismo capo.
Cuando el río suena, piedras lleva... Y ojalá que ese no sea el abrebocas de otra payasada como la de Pastrana en el Caguán, cuando se iniciaron los diálogos sin plan estratégico de paz, y se retornó a la guerra sin un plan coherente de guerra.
Pero hay otra coincidencia: Pardo Rueda entró al Ministerio de Defensa sin saber nada de seguridad nacional ni de estrategia. Y salió de allí igual o peor de ignorante acerca de estos dos temas. La advertencia está dada. Que no se vaya a colar a la presidencia, para que Colombia padezca la reedición de otro Belisario, otro Barco, otro Samper, otro Gaviria u otro Pastrana. Sería vergonzoso para la historia y los electores colombianos no tendríamos perdón.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
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No había transcurrido una hora después que la Corte Constitucional declaró inexequible la opción del referendo reeleccionista, cuando el candidato liberal Rafael Pardo Rueda expresó comentarios que ameritan análisis y exámenes mas allá de la retórica electorera, que se incrementa en periodos como el actual.
Pardo Rueda aseveró que “se salvó la democracia y que Colombia debe acabar la polarización y el capítulo de la guerra”. Sus frases no dejarían de ser demagógicas y oportunistas, sino coincidieran con otros hechos dignos de revisar.
No es gratuito que Piedad Córdoba, cuyo posicionamiento en el ausentismo en el congreso supera con creces a muchos de sus colegas, por estar convertida en la estafeta oficial de Alfonso Cano, haya contado con el aval de César Gaviria y Rafael Pardo, para volver a ¿representar? al Partido Liberal en el Congreso, con número preferencial en el tarjetón.
Tampoco es gratuito que la misma senadora, en su acostumbrado lenguaje incendiario y veintejuliero, haya endosado la siniestralidad fariana y la alcahuetería de "colombianos por la paz" para no liberar a los dos secuestrados, al gobierno nacional por haber advertido a la opinión pública y al país, que detrás de la farsa conjunta de Lula y los demás cómplices de las Farc, hay un perverso tinte electorero.
Ante las preguntas fronteras de Claudia Gurisatti, Pardo Rueda trastabilló en inclusive contestó de la misma manera que lo hace Samuel Moreno Rojas, cuando se le pregunta si las Farc son terroristas: Con medias tintas y aguas tibias.
No hay nada de raro que las Farc, por medio de Piedad Córdoba y de los "liberados" que ahora hacen campaña para el Senado, para buscar la ley de canje permanente y posterior legitimación de los bandidos, la misma que les ordenaron los terroristas durante el cautiverio y que además les impusieron como tarea a cambio de liberarlos; en su afán por recuperar el poder para volver a ubicar a sus cuadros en la burocracia colombiana, los jerarcas del Partido Liberal estén gestando una trama igual a la que llevó a Andrés Pastrana a la inmerecida presidencia (1998-2002).
Son muy altas las probabilidades que este engranaje haya arrancado. Pese a su ineptitud funcional en el Ministerio de Defensa, cuyo paso fue mediocre, Pardo Rueda está auto convencido y a eso le ayudan periodistas insensatos, que el fue quien logró la rendición del M-19 y la entrega de los terroristas que ahora son exministros, gobernadores y hasta candidatos presidenciales.
Para nadie es un secreto que Pardo Rueda es el comodín de César Gaviria, quien está empeñado en pavimentar el camino para la futura presidencia de su delfín Simón, y que de contera, como buenos politiqueros demagogos herederos de las tramas propias de López Michelesen, ambos son capaces de hacer pactos con quien sea o como se dice de manera coloquial: "de vender su alma al diablo"...
De ser así, una vez más las Farc demostrarían la agudeza perceptiva de Cano y la habilidad de sus cómplices para engañar a Colombia.
Las frases de Pardo Rueda no fueron dichas de manera espontánea. Parecían preparadas con mucha antelación.
Además porque en sana lógica, puede esperarse cualquier cosa, del binomio Gaviria-Pardo Rueda, principales responsables de la vergonzosa fuga de Pablo Escobar del hotel de cinco estrellas llamado dizque cárcel de la Catedral, y de la no menos vergonzosa alianza posterior de "los pepes" con el bloque de búsqueda para localizar y dar de baja al mismo capo.
Cuando el río suena, piedras lleva... Y ojalá que ese no sea el abrebocas de otra payasada como la de Pastrana en el Caguán, cuando se iniciaron los diálogos sin plan estratégico de paz, y se retornó a la guerra sin un plan coherente de guerra.
Pero hay otra coincidencia: Pardo Rueda entró al Ministerio de Defensa sin saber nada de seguridad nacional ni de estrategia. Y salió de allí igual o peor de ignorante acerca de estos dos temas. La advertencia está dada. Que no se vaya a colar a la presidencia, para que Colombia padezca la reedición de otro Belisario, otro Barco, otro Samper, otro Gaviria u otro Pastrana. Sería vergonzoso para la historia y los electores colombianos no tendríamos perdón.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
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sábado, 20 de febrero de 2010
Terrorismo interno de las farc
Tras una cinematográfica fuga de una de las guaridas de las Farc, a comienzos de 1993 se entregó ante tropas de la Brigada Móvil No 1 en el Meta, Herlindo Tovar alias Johny o Jimmy, quien fuera escolta personl de Tirofijo, Alfonso Cano, Raul Reyes Jacbo Arena.
Su escalofriante testimonio se convirtió en el libro titulado En el Infierno de mi autoría, en el cual describe de manera descarnada, la relación de la regional del partido comunista de Neiva con las cuadrillas 17 de las Farc y con especial énfasis el terrorismo comunista interno de los cabecillas, contra los mismos bandidos que obligan a cometer actos de barbarie.
Por las páginas del estremecedor relato desfilan el sicariato comunista, los secuestros, los abortos forzados, el reclutamiento de niños y actos tan degradantes como robar la ropa a los muertos para que la utilicen otros bandidos. Es tan dramático este texto, que en la actualidad es base del guión para una película en Hollywood-California.
Uno de los capítulos más impresionantes es el desarrollo del llamado "Plan Cóndor" ordenado por Jacobo Arenas, Tirofijo, Raúl Reyes, Alfonso Cano, Timochenco e Iván Márquez contra los terroristas de quienes se presumía pudieran ser agentes de inteligencia del gobierno nacional. La crónica de la muerte de Alonso el bobito y la niña guerrillera que tenía la menstruación, conmueven a cualquier mortal, pero desde luego no horrorizan ni a Colombianos por la Paz, ni a los compinches internacionales como Rafael Correa, Hugo Chávez, Lula Da Silva y otros, que claman por legitimar estas hordas de asesinos demenciales.
Como la memoria histórica es frágil si no se reactiva, con facilidad se olvida que el camarada Braulio Herrera de la Up, un narcoterrorista muy cercano a Jacobo Arenas por aquello de la militancia comunista, ordenó asesinar a mas de 150 terroristas en las guaridas de las Farc ubicadas en el Magdalena Medio. Cuando se descubrió la horrenda masacre, Jacobo y los “camaradas legales del partido en la ciudad” lo protegieron del inminente fusilamiento y lo enviaron a Europa como delegado internacional de las Farc, con la misión de denunciar al gobierno colombiano y a las Fuerzas Militares como “violadores de los derechos humanos”. Típica patraña comunista. Son agresores, pero se declaran agredidos.
Por la misma época, tropas de la Decimosegunda Brigada incautaron reveladores documentos en los que Iván Márquez y el mono Jojoy, firman a nombre de las cuadrillas 14 y 15 de las Farc, órdenes en los que dispusieron los fusilamientos de más de cien terroristas entre quienes se relacionaron con nombre propio a Luis Gonsaga (sic) Gallego Buitrago de 23 años de edad, natural de Palmira Valle identificado con la CC. 16.257.719; Edgar Orlando Castaño Gonsalez (sic), natural de Bogotá identificado con la CC 660208 de Bogotá; Noe Arnol (sic) Sotelo Ordoñez, 25 años de edad natural de Isnos Huila CC 12.166.532; Nicolás Quintero Ruiz natural de Chinchiná, CC 18.592.011.. y muchos más.
La siniestra justificación de los crímenes cometidos: "Incumplimiento de órdenes, dormirse de guardia, robarse una panela, robarse una lata de sardinas, hacer grupismo, según injorme (sic) pasado por Wilmer14"
Y así a lo largo de la sangrienta historia de las Farc, las tropas han encontrado muchas veces cuadernos, documentos, computadores, agendas electrónicas, etc, llenas de datos que confirman que esta conducta es consuetudinaria en las Farc. Prueba de ello es el informe publicado hace un par de semanas por diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales, respecto a documentos incautados a Tovar cabecilla de la cuadrilla 48 de las Farc, el mismo bandido que vive a sus anchas en Ecuador a expensas de funcionarios oficiales de eses país y del propio presidente Rafael Correa:
"Sobre el caso de Robledo si le da fusilamiento, es mejor cambiársela por sanción, pero para dejarlo ir para la casa de él. Porque si lo dejamos pagando sanción, se agrava de nuevo por la tuberculosis y nos toca otra vez comprarle el tratamiento, y no paga tanto esfuerzo por un sinvergüenza de esos. Mientras que si le permitimos irse para la casa, de seguro lo mata la enfermedad o lo matamos nosotros, porque a lo mejor se pone a hacer "cagadas". Pero esto, ya tendría otra presentación, porque es que el hombre tiene como siete hermanas, él es el único varón y la mayoría de ellas terminan ingresando al Movimiento, más otro poco de sobrinos; y si lo fusilamos, pudiendo él morir de otra manera, ahuyentamos toda esa "gallada" de viejas y nos creamos un problema que podemos evitar"
Estos y los testimonios de miles de desmovilizados de las Farc y el Eln aportan material suficiente para que el Gobierno nacional y las Fuerzas Militares desaten una intensa campaña de difusión interna y externa acerca de la realidad de la agresión terrorista y de la descarada complicidad de los gobernantes de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina, con asesinos sicópatas, cuyas actuaciones son similares a las de criminales patológicos como Mancuso, Jorge 40, Don Berna, Pablo Escobar etc.
También es hora que el gobierno nacional construya en las capitales departamentales sendas sedes del museo del holocausto para que las nuevas generaciones nunca olviden la barbarie comunista contra Colombia. Es la forma más elocuente de hacer duelo colectivo en memoria de tantas víctimas producto de la combinación de todas las formas de lucha promovida por el llamado partido comunista legal.
Y también es propicio el momento histórico para que el gobierno colombiano y las ONG´s defensoras de derechos humanos denuncien ante cortes internacionales a los cabecillas de las Farc y a todos los bandidos de cuello blanco que los secundan, para que sean juzgados y condenados por el genocidio sistemático que han perpetrado contra el campesinado colombiano, al que en contraste dicen “defender y representar”.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
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Su escalofriante testimonio se convirtió en el libro titulado En el Infierno de mi autoría, en el cual describe de manera descarnada, la relación de la regional del partido comunista de Neiva con las cuadrillas 17 de las Farc y con especial énfasis el terrorismo comunista interno de los cabecillas, contra los mismos bandidos que obligan a cometer actos de barbarie.
Por las páginas del estremecedor relato desfilan el sicariato comunista, los secuestros, los abortos forzados, el reclutamiento de niños y actos tan degradantes como robar la ropa a los muertos para que la utilicen otros bandidos. Es tan dramático este texto, que en la actualidad es base del guión para una película en Hollywood-California.
Uno de los capítulos más impresionantes es el desarrollo del llamado "Plan Cóndor" ordenado por Jacobo Arenas, Tirofijo, Raúl Reyes, Alfonso Cano, Timochenco e Iván Márquez contra los terroristas de quienes se presumía pudieran ser agentes de inteligencia del gobierno nacional. La crónica de la muerte de Alonso el bobito y la niña guerrillera que tenía la menstruación, conmueven a cualquier mortal, pero desde luego no horrorizan ni a Colombianos por la Paz, ni a los compinches internacionales como Rafael Correa, Hugo Chávez, Lula Da Silva y otros, que claman por legitimar estas hordas de asesinos demenciales.
Como la memoria histórica es frágil si no se reactiva, con facilidad se olvida que el camarada Braulio Herrera de la Up, un narcoterrorista muy cercano a Jacobo Arenas por aquello de la militancia comunista, ordenó asesinar a mas de 150 terroristas en las guaridas de las Farc ubicadas en el Magdalena Medio. Cuando se descubrió la horrenda masacre, Jacobo y los “camaradas legales del partido en la ciudad” lo protegieron del inminente fusilamiento y lo enviaron a Europa como delegado internacional de las Farc, con la misión de denunciar al gobierno colombiano y a las Fuerzas Militares como “violadores de los derechos humanos”. Típica patraña comunista. Son agresores, pero se declaran agredidos.
Por la misma época, tropas de la Decimosegunda Brigada incautaron reveladores documentos en los que Iván Márquez y el mono Jojoy, firman a nombre de las cuadrillas 14 y 15 de las Farc, órdenes en los que dispusieron los fusilamientos de más de cien terroristas entre quienes se relacionaron con nombre propio a Luis Gonsaga (sic) Gallego Buitrago de 23 años de edad, natural de Palmira Valle identificado con la CC. 16.257.719; Edgar Orlando Castaño Gonsalez (sic), natural de Bogotá identificado con la CC 660208 de Bogotá; Noe Arnol (sic) Sotelo Ordoñez, 25 años de edad natural de Isnos Huila CC 12.166.532; Nicolás Quintero Ruiz natural de Chinchiná, CC 18.592.011.. y muchos más.
La siniestra justificación de los crímenes cometidos: "Incumplimiento de órdenes, dormirse de guardia, robarse una panela, robarse una lata de sardinas, hacer grupismo, según injorme (sic) pasado por Wilmer14"
Y así a lo largo de la sangrienta historia de las Farc, las tropas han encontrado muchas veces cuadernos, documentos, computadores, agendas electrónicas, etc, llenas de datos que confirman que esta conducta es consuetudinaria en las Farc. Prueba de ello es el informe publicado hace un par de semanas por diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales, respecto a documentos incautados a Tovar cabecilla de la cuadrilla 48 de las Farc, el mismo bandido que vive a sus anchas en Ecuador a expensas de funcionarios oficiales de eses país y del propio presidente Rafael Correa:
"Sobre el caso de Robledo si le da fusilamiento, es mejor cambiársela por sanción, pero para dejarlo ir para la casa de él. Porque si lo dejamos pagando sanción, se agrava de nuevo por la tuberculosis y nos toca otra vez comprarle el tratamiento, y no paga tanto esfuerzo por un sinvergüenza de esos. Mientras que si le permitimos irse para la casa, de seguro lo mata la enfermedad o lo matamos nosotros, porque a lo mejor se pone a hacer "cagadas". Pero esto, ya tendría otra presentación, porque es que el hombre tiene como siete hermanas, él es el único varón y la mayoría de ellas terminan ingresando al Movimiento, más otro poco de sobrinos; y si lo fusilamos, pudiendo él morir de otra manera, ahuyentamos toda esa "gallada" de viejas y nos creamos un problema que podemos evitar"
Estos y los testimonios de miles de desmovilizados de las Farc y el Eln aportan material suficiente para que el Gobierno nacional y las Fuerzas Militares desaten una intensa campaña de difusión interna y externa acerca de la realidad de la agresión terrorista y de la descarada complicidad de los gobernantes de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina, con asesinos sicópatas, cuyas actuaciones son similares a las de criminales patológicos como Mancuso, Jorge 40, Don Berna, Pablo Escobar etc.
También es hora que el gobierno nacional construya en las capitales departamentales sendas sedes del museo del holocausto para que las nuevas generaciones nunca olviden la barbarie comunista contra Colombia. Es la forma más elocuente de hacer duelo colectivo en memoria de tantas víctimas producto de la combinación de todas las formas de lucha promovida por el llamado partido comunista legal.
Y también es propicio el momento histórico para que el gobierno colombiano y las ONG´s defensoras de derechos humanos denuncien ante cortes internacionales a los cabecillas de las Farc y a todos los bandidos de cuello blanco que los secundan, para que sean juzgados y condenados por el genocidio sistemático que han perpetrado contra el campesinado colombiano, al que en contraste dicen “defender y representar”.
Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.luisvillamarin.com
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